Diego Forlán: el uruguayo que devolvió la ilusión
En junio de 2007
aterrizaba en el club colchonero un jugador conocido por todos ya que su paso por
el Villareal hacía que todos los aficionados del Atlético de Madrid conocieran
sobradamente, de lo que era capaz de hacer Forlán con el balón en los pies en
la liga española. En su etapa en el club castellonense consiguió alzarse con el
trofeo Pichichi y con la Bota de Oro, lo que hacía suponer que en el club
rojiblanco iba a dar más de una tarde de espectáculo. Lo que era desconocido
por todos es lo que este rubio sería capaz de hacer en su tercera temporada en
el club madrileño.
En su primera temporada
como rojiblanco se convirtió en el máximo goleador uruguayo en la liga
española. Pero a nivel individual la segunda temporada fue la de la explosión
de Forlán. En la temporada 2008-2009 se convirtió nuevamente en el Pichichi de
la Liga y en Bota de Oro, pero a diferencia de la vez anterior, esta vez el
trofeo no tenía que compartirlo con nadie ya que se proclamó ganador en
solitario del codiciado trofeo con la bonita cifra de 32 goles en la temporada.
Esta gran cantidad de goles ayudó para que el Atleti consiguiera lo que hacía
12 años que venía anhelando, el pase para jugar la Champions League.
El
Cacha ya era idolatrado en el Calderón. Los cánticos de
“uruguayo, uruguayo” se sucedían cada domingo en el feudo rojiblanco y ya se
había convertido en un auténtico ídolo para los rojiblancos. Pero si por
aquellos entonces alguien se permitía dudar de la calidad de este delantero, su
tercera temporada en el club terminó de disipar las dudas e hizo que todos y
cada uno de los hinchas se rindieran ante él.
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| Diego Forlán |
Corría la temporada
2009-2010, y tras la eliminación en la fase de grupos de la Champions, el
Atleti quedaba rebotado a la segunda competición europea, la Uefa Europa
League. Fue cuando Diego Forlán decidió echarse el equipo a la espalda y
decidir que aquella iba a ser tu temporada, su competición y su año. Tuvo un
papel fundamental en la consecución del primer título de Europa League para los
rojiblancos ya que sólo se quedó sin marcar en la primera eliminatoria, lo que
se traduce en que seis de los once tantos que anotó el equipo en esta
competición fueron suyos, o lo que es lo mismo cinco de los últimos seis goles
llevaban la marca del uruguayo.
Su consagración como
héroe rojiblanco tuvo lugar en dos noches apoteósicas que ningún colchonero
olvidará nunca; el gol del Anfield Road y los dos goles en la final de Hamburgo.
En la semifinal contra el Liverpool marcó el tanto que, metidos ya en la prórroga, daba el pase a la
final, el gol que otorgaba al Atleti la posibilidad de alzarse con un título
tantos años después. Su sangre fría a la hora de convertir el gol hizo que los
aficionados estallaran de alegría, les devolvía a lo más alto del fútbol
mundial, a una final europea.
Cuando llegó la hora de
la verdad, la final de la Europa League, Forlán no se arrugó, una vez más tiró
del carro del equipo marcando el primer gol de la final y sobre todo, marcando,
por segunda vez consecutiva, en el final de la prórroga el segundo gol que
evitaba unos penaltis agónicos y que proclamaba al Atlético de Madrid campeón
de la Europa League.
Se trataba de un delantero veloz, con un potente disparo con ambas piernas, con un manejo de balón que muchos querían sí mismos y sobre todo, un luchador incansable. Por esto, para muchos desde el minuto 102 de Anfield, para otros desde el 117 de Hamburgo y para otros simplemente desde el día que tocó un balón en el Calderón, Diego Forlán forma parte de la historia colchonera. Todos y cada uno de los aficionados atléticos quedarán eternamente agradecidos a Forlán, aquel delantero que devolvió la ilusión, tantos años atrás perdida, de volver a ver al equipo en lo más alto.
Se trataba de un delantero veloz, con un potente disparo con ambas piernas, con un manejo de balón que muchos querían sí mismos y sobre todo, un luchador incansable. Por esto, para muchos desde el minuto 102 de Anfield, para otros desde el 117 de Hamburgo y para otros simplemente desde el día que tocó un balón en el Calderón, Diego Forlán forma parte de la historia colchonera. Todos y cada uno de los aficionados atléticos quedarán eternamente agradecidos a Forlán, aquel delantero que devolvió la ilusión, tantos años atrás perdida, de volver a ver al equipo en lo más alto.

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